Posts etiquetados ‘Iglesia’

El pasado 8 de noviembre en la Catedral-Magistral de Alcalá, nuestro obispo, don Juan Antonio Reig Pla, ordenaba diáconos a Teodomiro Megogo, Bernabé Campo, Luis Fuentes y Diego Canales, y presbítero a Vicente Guzmán. ¡Todo un regalo para la Iglesia! En palabras de nuestro obispo, «Dios ha visitado a estas familias». Yo, que he recibido el regalo de formar parte de la ‘otra’ familia de uno de ellos –de sus amistades, de su parroquia–, no lo podría describir mejor, y siento que también he recibido esa visita.

El nuevo presbítero y los cuatro nuevos diáconos con nuestro obispo, don Juan Antonio Reig Pla

El nuevo presbítero y los cuatro nuevos diáconos con nuestro obispo, don Juan Antonio Reig Pla

En ese día tan especial, recordé otro que también lo fue: el de nuestra Confirmación, 8 años antes. Desde entonces he guardado con cariño muchos otros recuerdos, sobre todo las misas diarias cada mañana durante las vacaciones y los ratos de conversación después de misa, que enseguida se convertían en momentos de oración silenciosa, conversando cada uno con Aquel que sigueOrdenaciones en la Diócesis de Alcalá sosteniendo nuestra amistad. Más tarde, en los años de seminario, su ‘ausencia’ en la parroquia se ha convertido en una presencia cercana por medio de la oración. Y el día de su ordenación diaconal experimenté más que nunca que, en las manos de Dios, la pérdida se convierte en ganancia.

Gracias a Dios porque sigue enviando obreros a su mies; gracias y felicidades a Teodomiro, Bernabé, Luis, Diego y Vicente, por su respuesta valiente y su entrega generosa. ¡Felicidades, Diócesis de Alcalá y Orden de San Agustín! Porque, verdaderamente, Dios nos ha visitado.

Marival García

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Día del Seminario 2014Con motivo de la solemnidad de san José, la Iglesia celebra cada año el Día del Seminario. Pero san José también es patrono de la Iglesia universal y de las familias, ¡porque es un ejemplo para todos! En esta ocasión, le hemos preguntado a un padre de familia ‒y padre de seminarista‒ quién es san José.

Como reza la canción: «Porque fue varón justo, lo amó el Señor, y dio el ciento por uno…».  Su vida fue una peregrinación en la fe: al igual que María, permaneció fiel a la llamada de Dios hasta el final. Es el mayor de los santos que hay en el Cielo, después de María. Llamado a ser custodio del Salvador, esposo de María y por ello padre de Jesús. Fue escogido por Dios, para que junto con María cuidara amorosamente de Jesús y asumiera el gozo de la educación del Señor. Con él se cumplió la escritura: San José es descendiente de David y padre de Jesús. San José fue también depositario del misterio de Dios, ya que aceptó como verdad proveniente de Dios lo que María había aceptado ya en la Anunciación.

«San José con el Niño Jesús», El Greco

«San José con el Niño Jesús», El Greco

El Evangelio habla de san José como «el carpintero». Este trabajo abarca toda la vida de san José. Es con el que mantenía a la familia de Nazaret. Es el que Jesús aprendió durante su vida oculta, sumiso y obediente a su padre (el hijo del carpintero). Se trata, en definitiva, de la santificación del día a día, de hacer en cada momento aquello que Dios quería de él. La Iglesia tiene a san José como su patrono, ya que dedicó su vida a cuidar de Jesús, cabeza de la Iglesia, y cuida de ella desde el Cielo.

Debemos imitar a san José, que es ejemplo de amor a Dios a través de lo cotidiano y del silencio amoroso con el que cuidó a la familia de Nazaret. Si queréis leer más sobre él os recomiendo la Exhortación Apostólica Redemptoris Custos de Juan Pablo II.

Santiago Rincón Clavero

Santa María la Mayor ‒ Alcalá

Encuentro Misionero de Jóvenes¿QUÉ ES EL ENCUENTRO MISIONERO DE JÓVENES?

Es un espacio de intercambio que pretende ayudar a los jóvenes, que suelen participar y colaborar en actividades misioneras, a profundizar en la dimensión misionera de la fe para que en un ambiente de escucha oracional y búsqueda puedan ir descubriendo el valor y el sentido de la vocación misionera de la Iglesia y de aquellos que son llamados a la misión. Este año, del 21 al 23 de marzo en Madrid.

¿PARA QUIÉN?

Para jóvenes que estén interesados por la actividad misionera de la Iglesia,

jóvenes que se están preparando para vivir la experiencia misionera en un futuro próximo,

y para todos aquellos jóvenes a los que les llama la atención la misión.

¿QUÉ QUEREMOS?

  • Queremos ofrecer a los jóvenes el testimonio de misioneros que un día sintieron la llamada y que ahora anuncian a Jesús en situaciones muchas veces de conflicto.
  • Queremos ayudar a los jóvenes a profundizar en su compromiso misionero.
  • Queremos dar la oportunidad a los jóvenes de compartir sus vivencias con otros jóvenes.

¿TE APUNTAS?

Vídeo OMP España (2:10)

Misiones Alcalá

Infancia Misionera 2014

La Obra de Infancia Misionera es una institución de la Iglesia universal que promueve la ayuda recíproca entre los niños del mundo. Miles de pequeños de más de 110 países de los cinco continentes participan en esta Obra Pontificia, que tiene como lema «Los niños ayudan a los niños». Es la institución mundial más antigua creada en favor de la infancia necesitada, mucho anterior a cualquier ONG.

Infancia Misionera

Infancia Misionera

La Obra de la Infancia Misionera constituye «una verdadera red de solidaridad humana y espiritual entre los niños de los antiguos y nuevos continentes», como dijo el beato papa Juan Pablo II. Con su oración y su colaboración económica los niños ponen su granito de arena para transformar el mundo con el mensaje alegre y esperanzador del Evangelio y experimentan lo que es ser pequeños misioneros.

Esta dimensión misionera de la Iglesia se concreta en realidades concretas de nuestra Diócesis, de nuestras parroquias. En la Parroquia Natividad de Nuestra Señora, de Mejorada del Campo, un grupo de chicos y chicas se han identificado con estas ganas de ayudar a los niños del mundo, con sus limitados recursos económicos, pero desde una fe intrépida y generosa.

***

Allá por el curso pasado, mis muchachos de catequesis, chicos y chicas de 12 años, me contaron una idea que corría por sus cabezas: querían hacer algo que sirviera para ayudar a los niños que, al contrario que ellos, no tienen una vida cómoda. Pensaron en hacer pulseras, chapas… cosas que ellos sabían hacer para poder venderlas y mandar el dinero recaudado a niños de otros países, para que con su pequeña ayuda pudieran acceder a unas mejores condiciones de vida y, sobre todo, para que también a ellos les llegue la gran noticia de que Dios les ama.

Minisioneros

Minisioneros en Mejorada

Minisioneros en Mejorada

Y así surgió este grupo. Quedamos una tarde para ver cuándo se podían juntar, qué se podía hacer y fue en ese momento en el que decidieron ponerse un nombre: Minisioneros, explicando que se llamaban así porque son pequeños y son misioneros.

Este curso hemos arrancado quedando quincenalmente los sábados. Empezamos rezando mientras encendemos cinco velas de cinco colores, una por cada continente y con la Biblia abierta por los Hechos de los Apóstoles. Meditamos con diferentes oraciones por los niños de otros países, sobre qué es un misionero y para qué sirve un misionero. También aprendemos qué son las jornadas especiales que la Iglesia celebra en torno a las misiones como el Domund y la Jornada de la Infancia Misionera. Además, ahora estamos recogiendo los libros del ‘Evangelio de cada día’ de años anteriores para mandar a los países de misión.

Rosario MisioneroLo último en lo que nos hemos embarcado es e la realización de rosarios misioneros con cuerda, bolitas pequeñas de madera de cinco colores -uno por continente- y cruces marrones de goma que los mismos Minisioneros dibujamos y recortamos. Después, venderemos los rosarios para poder contribuir con obras de caridad destinadas a niños.

De momento, seguimos trabajando para ser grandes pequeños Misioneros del Reino.
Lucía Sánchez

Lucía Sánchez Gil

Natividad de Nuestra Señora – Mejorada del Campo

Belén de la Parroquia de San Ginés, Madrid

Belén de la Parroquia de San Ginés, Madrid

Están presentes en escaparates, colegios, lugares de trabajo, hogares y hasta en la vía pública. Muchas veces se usan como mera decoración o incluso como reclamo comercial; pero son, por encima de todo, un signo de un acontecimiento escondido y silencioso que, sin embargo, cambió el mundo.

Los belenes ya forman parte de la decoración navideña, desde principios de diciembre –en una sociedad que ignora por completo el Adviento, probablemente porque estamos perdiendo el valor de la espera–, y comparten protagonismo con árboles, bolas, espumillón, luces y Papás Noel. Pero para los cristianos, el belén es una ‘foto’ de lo que aquella noche pudieron contemplar solamente unos pocos privilegiados: «Dios se revela en los tiernos miembros del Niño Jesús».

Para que no miremos los belenes como un simple adorno, la asociación Nártex organiza desde hace ya siete años unas visitas a los belenes de Madrid, dirigidas especialmente a colegios y a familias. Son itinerarios para descubrir y profundizar en la historia y el significado de esta tradición navideña que inició san Francisco de Asís. Las visitas comienzan el sábado 14 de diciembre, y se realizarán también los días 21, 26 y 27 del mismo mes, en horario de 11:00 a 13:00 horas. Además, existe la posibilidad de concertar visitas para grupos númerosos (colegios, parroquias, etc.) en otros días.

Carboneras

Belén de la Iglesia del Convento de ‘las Carboneras’ del Corpus Christi, Madrid

Para inscribirse, tan sólo hay que enviar un e-mailinfo@nartex.org, indicando la fecha de la visita, el número de adultos y de niños y un teléfono de contacto. La actividad es gratuita para los socios de Nártex y tiene un coste de 5 euros para simpatizantes y de 2,50 euros para niños desde los cuatro años, que quedará como donativo para la asociación. A partir del tercer hijo de la misma familia, la actividad también será gratuita.

¡Atrévete a entrar en el misterio de Dios hecho hombre!

Marival García

Año de la Esperanza

Año de la Esperanza

Dice el papa Francisco que la esperanza es la más humilde de las tres virtudes teologales (fe, esperanza y caridad). Es aquella que no se siente ni se ve, al contrario que la fe; que no se hace, al contrario que la caridad; pero que, sin embargo, «nos hace». Es decir, esta virtud que parece que se esconde en la vida es la que tiene que dar sal y conformarlo todo. Ya el papa Benedicto XVI lo explicó muy bien en su encíclica Spe Salvi, que podemos sacar de la estantería y releer este año aprovechando que acabamos de comenzar el Año de la Esperanza, y que es, además, justo lo que nuestro obispo nos recomienda en su última Carta Pastoral «La Esperanza no defrauda».

La esperanza es una ardiente expectación hacia la revelación del Hijo de Dios (cf. san Pablo). Es el ancla que está firme en la Vida Futura, y hacia la que estamos en camino. Porque la esperanza, como recordó el papa Francisco en una de sus homilías en Santa Marta, es un riesgo, es una tensión, es, en otras palabras, saber que algo, lo mejor, está aún por llegar. A pesar de que, a veces, parezca imposible. Lo que ocurre es que, a veces, no hemos echado el ancla en el lugar correcto. Y como un barco, estamos varados en sitios que no merecen la pena: en comodidades, en reglas, en la vida presente… Y nos olvidamos de que la esperanza es esa espera -aunque parezca redundante- de la mujer embarazada. Que se alegra porque ya es madre, pero que aún no ha tomado a su hijo en brazos. Y la esperanza, como esta mujer, genera vida a su alrededor.

Adviento, tiempo de esperanza

Adviento, tiempo de esperanza

Por eso el Adviento es una época del año especialmente llamada a ser tiempo de esperanza. La Iglesia nos invita a aprender de María, que espera el nacimiento de su Hijo, sabiendo que es la Esperanza, la plenitud de la promesa. Y con María podemos detenernos un momento a pensar cómo vivimos esa esperanza, dónde está anclado nuestro corazón… y no quedarnos ahí sino alegrarnos porque en esperanza fuimos salvados (cf. Rom 8, 24).

 Marta Galán

Vídeo Vatican_ES (1:14)

Domund 2013Este mes de octubre la Iglesia recuerda especialmente uno de los mandatos de Jesús a sus discípulos: «Id y anunciad» (Mt 28, 7). Una solicitud que, además de surgir de los labios de Dios, brota en el corazón de aquel que ha conocido y vivido el amor misericordioso de Dios en su vida. Así nos lo ha recordado incesantemente el Papa Francisco desde los primeros días de su pontificado.

Esta llamada de Cristo a extender su Reino se concreta en la misión, en el envío a anunciar la buena noticia del Evangelio. Anuncio de palabra y obras al que todos los bautizados hemos sido llamados y que para algunos escogidos se convierte en vocación de vida. Unidos a los misioneros de todo el mundo, recordemos que el origen de nuestro apostolado debe ser siempre ‘fe + caridad’, como nos anuncia el lema del Domund 2013. Unidos a nuestro obispo D. Juan Antonio, pidamos:

«Para que en este mes, dedicado a las misiones, seamos más conscientes del don que hemos recibido al encontrar a Cristo y ardamos en deseos de comunicarlo a todos».

Además, pidamos por las intenciones del Papa Francisco y los obispos españoles en este mes de octubre:

General: «Que quienes se sienten agobiados hasta el extremo de desear el fin de su vida adviertan la cercanía amorosa de Dios».

Misional: «Que la Jornada Misionera Mundial nos anime a ser destinatarios y también anunciadores de la Palabra de Dios».

De los Obispos españoles: «Que el pueblo cristiano crezca en el conocimiento de las Sagradas Escrituras y camine a la luz de la Palabra de Dios recibida y transmitida en el seno de la Iglesia».

Vídeo RomeReports (0:39)