
«Entierro de Santa Cecilia en las catacumbas de Roma», de Luis de Madrazo
No es habitual encontrar en Madrid una exposición sobre pinturas religiosas. En este sentido, desde ADAL os recomendamos una pequeña muestra que ha organizado el Museo del Prado, con la intención de poner en valor las interesantes pinturas del siglo XIX que se conservan en el almacén de la pinacoteca.
El Prado conserva una importante colección de pinturas del siglo XIX, entre las que cabe destacar aquellas que se realizaron por pensionados españoles en la ciudad de Roma. Roma se convirtió en un espacio total de formación para los jóvenes artistas que buscaban hacerse un lugar en el mundo del arte. Los pensionados españoles, aquellos que recibían una beca para estudiar en Roma, debían realizar una gran pintura que justificara los estudios en la Ciudad Eterna y traerla de vuelta a su regreso a España. Muchos de ellos se decantaron por temas históricos, pero también era habitual que eligieran temas religiosos, teniendo en cuenta que la presencia cristiana en la ciudad era y sigue siendo omnipresente.
Los descubrimientos arqueológicos del mundo romano y, en concreto, todos aquellos que tienen que ver con los primeros cristianos, como el de la tumba de santa Cecilia o la cripta de los Papas en las catacumbas de san Calixto, serán la fuente de inspiración de muchos de los cuadros presentados por estos artistas. Pero no solo trataron temas como los relacionados con los primeros mártires (como el Entierro de Santa Cecilia en las catacumbas de Roma (1852), de Luis de Madrazo) sino que trataron también temas del Antiguo o del Nuevo Testamento como el del gran lienzo de Domingo Valdivieso dedicado al Descendimiento de Cristo, de 1864.

«El Descendimiento», de Domingo Valdivieso
Estas cinco piezas nos acercan a unas pinturas que trascienden lo meramente religioso y que, tras su restauración, han recobrado el esplendor de unas obras ya olvidadas por el gran público, y a las que ahora el Museo del Prado nos acerca.

















